Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.
Nuestra razón de ser
Pescados del Sur nace de una pescadería de barrio que siempre entendió el oficio como un compromiso: conocer al pescador, esperar la llegada del barco y ofrecer solo lo que vale la pena. No trabajamos con catálogos fijos ni congelados de origen dudoso. Cada mañana decidimos qué entra en el mostrador según la captura del día, la temporada y lo que nos cuenta quien trajo el producto. Así mantenemos una trazabilidad clara, un trato directo y la certeza de que lo que llevas a casa es pescado fresco de verdad.
Lleva más de veinte años en el puerto. Mariana selecciona personalmente la merluza, el lenguado y las corvinas que entran al catálogo del día, y decide qué piezas van a la vitrina y cuáles a los ahumados. Es quien marca el criterio de frescura de toda la pescadería.
Verónica supervisa la recepción de langostinos, mejillones y calamares, y coordina el taller de conservas propias. Conoce los ciclos de cada marisco y sabe cuándo conviene esperar una mejor captura en lugar de aceptar producto que no está en su punto.
Andrés aprendió el oficio del ahumado en frío y en caliente con pescadores de la costa atlántica. Controla la salmuera, la madera y los tiempos de cada tanda de caballa y trucha. Su sección es la más pedida por encargo, porque cada lote sale con fecha y trazabilidad.
Luis arma los pedidos del día, verifica que cada caja llegue con la temperatura correcta y coordina las entregas en Bahía Blanca. Si un cliente pide una pieza entera para una ocasión especial, Luis se asegura de que llegue limpia, eviscerada y lista para cocinar.
José es quien escribe las fichas de cocción y las recetas del sitio. Prueba cada especie en la cocina de la pescadería antes de recomendarla: tiempos de horno, punto de la plancha, marinados que funcionan. Si una receta no sale bien en su cocina, no llega a la web.
Cada miembro del equipo rota por la atención al público al menos una vez por semana. Así mantenemos el trato directo con quien compra y escuchamos de primera mano qué se cocina en casa.
Pescaderías y cocinas que confían en nuestro producto desde el puerto de Bahía Blanca